Aceites esenciales: quimiotipo, botánica y fitoquímica…

Aquellos que nos dedicamos a utilizar aceites esenciales, (ya sea de forma profesional, o por puro gusto de investigar, experimentar y/o aprovechar las infinitas propiedades de  estas maravillosas herramientas de la naturaleza);  hemos leído y escuchado, en no pocas ocasiones, que los aceites esenciales deben estar quimiotipados para garantizar su calidad . Bien, esto no es del todo cierto, o mejor dicho, es impreciso, ya que los quimiotipos si bien ayudan a diferenciar y categorizar aceites esenciales, incluso dentro de su misma especie, no puede aplicarse esta norma a todas las variedades y clases de aceites esenciales. Además, hay que tener en cuenta, el clima, (suelo, agua, luz, radiación solar), y resto de condiciones ambientales donde se hayan cultivado las flores, frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los vegetales. Y tampoco es lo mismo, un aceite esencial extraído por destilación de vapor, que por maceración o tintura (en sus diferentes variedades).

Pero vamos por partes…

“Así que, cuando vemos que todavía hay dudas acerca de la importancia de los quimiotipos, ¡se tiene la impresión de volver al medievo! Nótese que, repito, el quimiotipo sólo se aplica a determinadas plantas aromáticas, no siempre a cualquier aceite esencial. En cualquier caso, para el tomillo común, Thymus vulgaris, el conocimiento y reconocimiento de los quimiotipos es esencial.”

El Dr. Daniel Pénoël, médico y uno de los principales representantes de la aromaterapia científica actual, como coautor de la obra “L´aromathérapie exactement” junto con P. Franchomme, a partir de la cual se conoce y divulga por todo el mundo el concepto de “quimiotipo” (chémotype en el original francés) es quien dice que el quimiotipo no se aplica más que a determinadas plantas aromáticas, y no de forma sistemática a cualquier aceite esencial.

Que lo diga uno de los “padres” de la actual “aromaterapia científica”, “aromaterapia médica” o “aromaterapia clínica”, es una cosa, y que lo diga una aficionada como yo, es otra cosa muy diferente. Yo no tengo ni sus amplios conocimientos de bioquímica aplicada a los aceites esenciales, ni sus más de cuarenta años de experiencia clínica como médico. Lo que tengo, es la inquietud de leer mucho, la curiosidad suficiente para investigar y experimentar, un alambique de cobre que haría las delicias de cualquier alquimista…, y la generosa contribución que me dejó mi abuelo (investigador científico e ingeniero de la NASA).

La figura del Dr. Pénoël me merece todos los respetos del mundo, su obra marca un antes y un después en la aplicación medicinal de los aceites esenciales y la Aromaterapia seria, científica, de calidad.

Ronda de preguntas

¿Todas las plantas que producen aceites esenciales también producen quimiotipos?

No, como muy bien señala el Dr. Penöel, no todas las plantas al ser destiladas para obtener sus aceites esenciales, producen cambios tan significativos en su composición química como para que se consideren “quimiotipos”. El que haya plantas que los producen, no significa que todas ellas lo hagan. Pero, que quede claro, de las plantas que producen quimiotipos en sus aceites esenciales siempre hay que exigirlo en el etiquetado.

¿Entonces cómo interpretamos el mensaje de aquellas empresas que dicen que sus aceites esenciales están “quimiotipados” como garantía de calidad”?

Pues siendo sinceros y honestos, eso no garantiza ningún tipo de calidad. Primero, porque muchas empresas consideran el quimiotipo como el componente o los dos componentes mayoritarios del aceite en cuestión. También puedes quimiotipar, con ese concepto tan limitado, a las esencias sintéticas y reconstituidas que inundan el mercado. Simplemente pones en la etiqueta dos componentes químicos y ya has cubierto el expediente.

Ahora que ya sabemos que no todas las plantas producen quimiotipos, te enumero unas que sí los producen: (Thymus vulgaris, Rosmarinus officinalis, Ocinum basilicum, etc.).

Siento desengañarte, pero en la actualidad es así. Hace unos años, se puso de moda, como forma de diferenciar los aceites de más alta calidad de otros del mercado, y como manera de dar un barniz “científico”, el poner los dos componentes químicos en el etiquetado. Eso está muy bien, si es cierto, pero no necesariamente quimiotipa, ya que hay aceites esenciales que son siempre tan parecidos, que sus propiedades terapéuticas no cambian, por lo tanto, no hay ningún sentido en ponerles un quimiotipo, es como pintar de color naranja una naranja, no le hace falta para nada ni nos sirve en sentido alguno.

Con el tiempo, se ha creado una tendencia en el mercado de aceites esenciales, y mucha gente que no sabe qué significa el concepto original, comerciales incluidos, ha asociado la idea de que un aceite “quimiotipado” es lo mejor y la mejor calidad que puede conseguirse. Por desgracia, todo lo que se pone de moda se vulgariza y  banaliza. Mira lo que está pasando con los aceites de rosa mosqueta o de argán.

Pero me aseguran que sus aceites esenciales han sido analizados y tienen cromatografías…

¡Qué bien!, cualquier producto aromático, sea natural o artificial, puede analizarse y obtenerse una cromatografía de gases. ¿Sabes que es la técnica que se emplea para copiar perfumes? ¿Sabes que es la técnica que se emplea para crear falsos aceites esenciales más baratos y a veces 100% artificiales? Bien, entonces debes saber que de esas esencias también se pueden hacer cromatografías y que ello no implica que tengan una calidad alta ni que sean puras. También pregúntales cómo hacen para cambiar las etiquetas de cada lote, ya que los aceites esenciales auténticos siempre sufren variaciones en su composición química, y si te facilitan las cromatografías de cada lote (por cierto ¿sabes interpretarlas?)

¡Por favor, usar un buen aceite esencial no debería requerir de tanta parafernalia!

¡Observar los quimiotipos es imprescindible para la Aromaterapia moderna y científica, no hacerlo es un atraso!

Totalmente de acuerdo, pero cuando se den, no “por defecto”.
Hacer negocio y marca con el quimiotipo es un recurso que tiene que ver con el marketing (legítimo desde mi punto de vista) pero no con la realidad.

El quimiotipo es una parte pequeña que simplemente afecta a algunos aceites esenciales y que es de obligada observancia porque nos permite una afinación mayor en la aplicación y por lo tanto, mayor efectividad y reducción de riesgos.Ya está.

Mis respetos para todas aquellas que obran correctamente, informando sin engañar.

¿Entonces no es cierto que los distintos quimiotipos del eucalipto, como el globulus, citriodora o radiata, tienen distintas propiedades terapéuticas?

Bueno, en primer lugar, no son quimiotipos de una misma planta, sino que son plantas distintas, del mismo Género pero diferente Especie. Claro que tienen propiedades diferentes, pero como son plantas distintas, aquí no tiene nada que ver el concepto de “quimiotipo”. La cosa sería, por ejemplo, si encuentras que el Eucalipto citriodora, en diferentes lugares, produce aceites esenciales tan distintos que tienen propiedades terapéuticas diferentes. Buscamos ser lo más eficaces en los tratamientos y evitar cualquier problema, ése es el sentido que tiene el quimiotipo en Aromaterapia.

Yo sólo empleo aceites esenciales con aval ecológico, en la aromaterapia científica sólo deben emplearse este tipo de aceites.

Pues lo siento por ti, porque esto tiene varias lecturas y te puedes perder auténticas joyas. Indudablemente, siempre será más sano un vegetal que no ha sido tratado con sustancias químicas. Pero hay aceites esenciales que no se consiguen con ese aval. Otros son de recolección silvestre. Otros pueden ser totalmente naturales y no disponer de aval por cuestiones económicas.
Para mí, sencilla y sinceramente, no hay nada más ecológico que la Naturaleza. Ningún sello le gana.
Por otro lado, los avales que proporcionan algunas empresas privadas (si, esos que tanto suenan, son empresas capitalistas, ¡¡despierta!!) a mi no me convencen… porque me llegan aceites esenciales con aval ecológico que no tienen vitalidad ni energía.
Lee más abajo, en la descripción de “quimiotipo” cómo las plantas sintetizan sus esencias, y tal vez entiendas que los procesos naturales, no los cultivos, producen aceites mucho más intensos y potentes.
Los cultivos tienen a conseguir mayores cantidades (riegos, cuidados, abonos naturales, etc.) de aceites esenciales mucho menos potentes que los que produce la naturaleza por sí misma. Eso no quiere decir que no haya que apoyar lo ecológico, pero por favor, también tengamos un poco de criterio, y comparemos las cosas, el simplismo sólo es bueno para los sinvergüenzas que se llenan los bolsillos a costa de la buena fe de las personas.

¿Cómo sé qué aceites son los mejores, o al menos, que tienen una calidad suficiente?

Con la experiencia y el manejo, se va aprendiendo y se van conociendo diferentes calidades.

Para empezar, deberías tener una buena formación e información, alejada de intereses comerciales, todas las marcas quieren vender y todos venden lo mejor del mundo. Cuesta encontrar materias primas de máxima calidad. Eso no quiere decir que no haya buenas empresas, serias y honestas, quiere decir que hay pocas en comparación con la vorágine de la oferta y la demanda.

El precio no siempre asegura una buena calidad, mejor dicho, una calidad excelente. Evidentemente precios muy bajos en materias primas muy caras no encajan, pero también te vas a encontrar con todo tipo de calidades, auténticas bazofias a precios razonables, aceites de calidad media a precios desorbitados y aceites excelentes a precios razonables, una vez que tienes cierta experiencia, es bastante fácil discernir entre calidades, pero hay que probar, y equivocarse también.

Pero, ¿realmente tanto puede variar la química de un vegetal?

Los componentes de una planta no son inmutables, varían en función de diversos elementos, como el nivel de insolación, la naturaleza de los componentes del suelo, el régimen de lluvias y vientos, etc. De este modo, dos plantas idénticas, pueden segregar esencias con diferencias más o menos importantes. Para diferenciar los aceites esenciales extraídos de cada una de estas plantas, se usa el término “quimiotipo” que simplemente significa “tipo químico”.

Entonces, una misma planta, creciendo en lugares diferentes, tanto por la situación geográfica (altitud y latitud) como por la naturaleza del suelo, puede segregar esencias muy diferentes. Esta variabilidad química en función de los biotopos está predeterminada cromosómicamente. Puede aparecer también a lo largo de las estaciones, como por ejemplo sucede con el tomillo vulgar con geraniol, ya que esta molécula, presente en invierno, es reemplazada por el acetato de geranilo en verano.

Es indispensable entonces añadir, a la noción fundamental de “especie botánica” la de “raza química” o “quimiotipo”.

Este concepto fue introducido científicamente hay sobre los años 70 del siglo XX por el profesor Passet de Montpellier a través de estudios sobre el tomillo (Thymus vulgaris).

En efecto, la planta que se presenta como la mejor explicación de la noción de “quimiotipo” es ciertamente Thymus vulgaris, una de las cincuenta especies de tomillos que prosperan en torno a la cuenca mediterránea:

  • Recogido en la región de Saint-Tropez, este tomillo vulgar, tiene un aroma característico muy fenolado..
  • Recolectado en el interior del país (Francia), guarda el mismo aroma, pero con semejanzas con la ajedrea, la pimienta de los provenzales.
  • En Haute-Provence, al contrario, su fragancia es totalmente diferente: se torna suave y dulce como la lavanda, incluso en zonas localizadas, como el geranio.
  • En Haut- Languedoc, el tomillo tiene un aroma diferente, parecido a la mejorana dulce, y en algunas zonas de Corbières, su perfume especiado evoca a la pimienta.
  • En España, en ciertas regiones, imita el aroma del eucalipto, y en otros lugares, el de la verbena.

En todos los casos, se trata de la misma planta, las flores y las hojas son idénticas, pero sus propiedades cambian, como si se tratase de plantas diferentes tanto en el plano olfativo como en el químico.

La luminosidad juega también un rol fundamental en la génesis de constituyentes de las esencias, y de los aceites esenciales consecuentemente. Así, la misma albahaca cultivada en plena luz, produce un aceite esencial donde la tasa de chavicol metil-éter es inferior (57%) a la contenida por la que produce la misma planta cultivada al abrigo de la luz intensa (74%).

…Las posibilidades de adaptación de una misma especie a las condiciones climáticas y edáficas diversas son determinadas genéticamente; sin embargo, la composición de las esencias de ciertas razas de plantas, trasplantadas fuera de su biotipo original, no varían nada o muy poco, a condición de que las diferencias de medio ambiente no pasen de ciertos límites. Esta cualidad particular permite, gracias a la multiplicación de un pie madre la puesta en marcha de los cultivos clonales, y la obtención de lotes de aceites esenciales con componentes conocidos de antemano.

Los quimiotipos representan entonces, una realidad incontestable; negarlos o ignorarlos no significa admitir el hecho, por otro lado irrefutable, de la pluralidad de sustancias químicas y sus actividades, y, subsecuentemente, a considerar a los aceites esenciales como sustancias dotadas de propiedades místicas; de hecho, ¡en puros y simples placebos! La mayor alegría de los fanáticos oponentes a las medicinas naturales…

Placebos que, empleados sin discernimiento, son susceptibles de conducir a inocentes a los servicios de dermatología, o más gravemente, ¡a reanimación!

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